Ciudad Vieja €€€ Precios altos
Ideal para: Primera visita
El reloj astronómico, la Plaza de la Ciudad Vieja y todo a pie.
Un skyline de cuento, gran relación precio-calidad y un castillo del tamaño de un pueblo.
Praga es una de las capitales con mejor relación precio-calidad de Europa, con un centro medieval que sobrevivió casi intacto.
Tres días alcanzan para el castillo, la Ciudad Vieja y una excursión.
Praga se puede recorrer gratis. Estas cinco cosas las vas a terminar pagando, así que resérvalas antes de volar.
La Catedral de San Vito, el Antiguo Palacio Real y el Callejón del Oro.
Nuestro consejo: Elige la entrada de circuito; un guía ordena un conjunto confuso.
Sinagogas y el Antiguo Cementerio Judío.
Nuestro consejo: Una entrada cubre la mayoría de los sitios. Cerrado los sábados y feriados judíos.
Un pueblo junto al río, Patrimonio de la UNESCO, en Bohemia del Sur.
Nuestro consejo: Es un día largo; un tour guiado resuelve el transporte.
Cena sobre el río, bajo el Puente de Carlos, con el castillo iluminado.
Nuestro consejo: Conviene reservar temprano los cruceros nocturnos con mesa junto a la ventana.
La mejor vista de la Plaza de la Ciudad Vieja, sobre el reloj astronómico.
Nuestro consejo: Sube primero y después mira desde la plaza cómo da la hora el reloj.
En Praga, dónde duermes decide cuánto de la ciudad ves a pie. Estas son las zonas que recomendamos y para quién es cada una.
€€€ €€ € El nivel de precio compara las zonas dentro de esta ciudad.
Ideal para: Primera visita
El reloj astronómico, la Plaza de la Ciudad Vieja y todo a pie.
Ideal para: Parejas
Calles barrocas bajo el castillo, más tranquilas de noche.
Ideal para: Precio y vida local
Residencial, arbolado y lleno de cafés, a un tranvía del centro.
Tres opciones por pregunta, elegidas con nuestros criterios de selección, con rangos de precio y lo que nadie te cuenta.
Unos 35 min a la estación central
Directo al centro.
Unos 35–40 min
La opción más barata.
Unos 25 min
Reserva antes para evitar sorpresas.
Las 10 preguntas que todos se hacen antes de viajar, respondidas sin vueltas.
Sí, Praga es muy segura. Cuídate de los carteristas en la Plaza de la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos y los tranvías. La moneda local es la corona checa (CZK), no el euro: nunca cambies dinero en la calle, usa cajeros de bancos y elige siempre que te cobren en coronas. Para taxis, usa una app.
De abril a junio y septiembre son los mejores meses. El verano es cálido pero muy concurrido, y en diciembre llegan los mercados navideños. El invierno es frío, a menudo bajo cero.
Se habla checo. En las zonas turísticas y entre los jóvenes se habla bastante inglés; algunos mayores hablan alemán. Un "dobrý den" (buen día) siempre se agradece.
Lo ideal son 3 días para el castillo, la Ciudad Vieja y Malá Strana. Con más tiempo, suma Český Krumlov, Kutná Hora o Karlovy Vary.
El Puente de Carlos, la Plaza de la Ciudad Vieja y el show de cada hora del Reloj Astronómico son gratis (subir a la torre es pago). Los jardines y patios del Castillo de Praga se recorren gratis; solo se pagan los interiores. Malá Strana, la Plaza de Wenceslao, el Muro de Lennon, la Casa Danzante por fuera, los jardines de la colina de Petřín y la fortaleza de Vyšehrad no cuestan nada.
El Museo Judío, repartido en varias sinagogas y el Antiguo Cementerio Judío, es imprescindible. Suma el Museo Nacional en la Plaza de Wenceslao, el Museo Mucha, el Museo del Comunismo, el Museo Kafka y las colecciones de la Galería Nacional.
Los checos son reservados y con un humor seco: no sonríen mucho de entrada, pero son serviciales. La cultura cervecera es seria y barata. En los restaurantes se acostumbra redondear la cuenta alrededor de un 10 %.
Prueba la svíčková (carne con salsa de crema y knedlíky), el goulash con knedlíky, el cerdo asado con chucrut y el smažený sýr (queso frito). Los chlebíčky (sándwiches abiertos) son el snack local; el trdelník es para turistas. Para tomar, cerveza checa como la Pilsner Urquell, y Becherovka.
La Ciudad Vieja es lo más céntrico, con precios más altos. Malá Strana, a los pies del castillo, es romántica y también cara. Vinohrady es un barrio local, lleno de cafés y más económico, a pocas paradas de tranvía del centro.
Una eSIM es una tarjeta SIM digital que instalas en tu teléfono antes de volar. Sin chip de plástico ni tienda en el aeropuerto: aterrizas, la activas y ya tienes internet.
Reserva antes tus traslados del aeropuerto al hotel y del hotel al aeropuerto y olvídate de la fila de taxis, de negociar y del "¿y ahora adónde vamos?". Cuando sales de llegadas, ya hay alguien esperándote con un cartel con tu nombre, te ayuda con las maletas y te lleva directo a la puerta.